Menú principal Ver contenido

Disfrutar de una romántica noche en la isla de Jeju

#Fuera de Seúl l 2018-12-03

Corea a Diario

©Jeju Tourism Organization

“Vámonos los dos solos tras dejar todo atrás, hacia la isla de Jeju bajo el cielo azul estrellado…” Así comienza “La noche azul de Jeju”, una de las primeras canciones que vienen a la mente de los coreanos cuando hablamos de Jeju. 

Si quieren conocer a fondo esta hermosa isla turística, lo mejor es recorrerla de noche. 

El primer destino de nuestro recorrido nocturno es la plaza de Tapdong. Antes que enclave turístico, es un sitio de recreo cotidiano para los residentes locales. En la plaza no hay casi nada salvo un malecón que se extiende a lo largo de la costa. De día suele estar vacía, pero el ambiente da un giro de 180 grados al anochecer, pues la gente suele ir a la plaza después de cenar. Algunos andan en bicicleta, mientras que otros patinan. No hay mejor café en buena compañía que el que sirven en una cafetería próxima a la plaza, mientras vemos la puesta de sol tras el malecón. Y si son aventureros, podrían visitar una casa de comida local y probar el saengseon hoe, un plato de pescado -o cualquier otro marisco crudo- cortado finamente. Si son mayores de edad pueden acompañarlo con soju, un aguardiente muy popular entre los coreanos. 


Mientras tanto, la roca Yongduam suele ser el primero o el último destino de las personas que visitan la isla, pues se ubica cerca del Aeropuerto Internacional de Jeju. ‘Yongdu’ significa ‘cabeza de dragón’ mientras que ‘am’ quiere decir ‘roca’. Por tanto, Yongduam es una roca con forma de la cabeza de un dragón de roca volcánica, creada tras una fuerte erupción y esculpida naturalmente por las olas y el viento durante siglos. 


©Jeju Tourism Organization

Como suele ocurrir con algunos monumentos naturales, esta peculiar roca tiene su propia historia. Cuenta la leyenda que un dragón robó la bola de jade del dios del monte Halla para subir al cielo. Furioso, el dios de la montaña lanzó una flecha contra el dragón mientras le perseguía. La flecha dio exactamente en el punto vital del animal y su cuerpo se sumergió en el mar. Pero la cabeza del dragón emergió del agua y se endureció hasta convertirse en Yongduam. Es bueno visitar este lugar de noche pues las luces de diferentes colores no solo iluminan la roca, sino que también bañan el mar nocturno de Jeju creando un ambiente maravilloso. 

Tras apreciar la roca Youngduam, podrían pasear en coche por la carretera de la costa que se extiende desde la roca hasta la playa de Iho. A ambos lados de la carretera hay cafeterías y bares que operan hasta tarde por la noche, por lo que es muy popular entre las parejas como recorrido para un paseo romántico.

Contenidos recomendados