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Señales positivas de diálogo entre Corea del Norte y EEUU

#Destacados l 2019-01-06

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ⓒYONHAP News

Uno de los primeros tweets del presidente estadounidense Donald Trump fue que mantiene la expectativa de poder reunirse con Kim Jong Un, comentario que fue sucedido justo un día después -el 2 de enero- por la presentación de una nueva carta que recibió del líder norcoreano. Así respondió Trump al discurso de año nuevo de Kim Jong Un, donde manifestaba estar listo para celebrar en cualquier momento otra reunión cumbre con el mandatario estadounidense.

Quien habló primero esta vez fue el dirigente norcoreano, que abrió 2019 con un discurso que refleja su disposición de diálogo respecto a Estados Unidos. Así,  expresó no solo estar preparado para organizar una segunda cumbre con Trump, sino también que no fabricará, usará ni probará armas nucleares, y que si el país norteamericano adopta medidas compensatorias a las acciones concretas que Pyongyang llevó a cabo sobre desnuclearización, el proceso de desarme avanzará mucho más rápidamente. Sin embargo, tampoco olvidó hacer una advertencia, de que si Estados Unidos insiste en las sanciones y en su táctica de la presión, no tendrá más alternativa que optar por otro camino. Y justamente a este discurso, sobre todo a la parte donde Kim Jong Un dice que está dispuesto a encontrarse directamente con el presidente estadounidense y que renuncia al desarrollo de armas nucleares, reaccionó Trump, gesto que se percibe como una señal positiva para reanudar las negociaciones de desnuclearización entre Pyongyang y Washington, que permanecen estancadas desde noviembre de 2018.

Por supuesto, el comentario del mandatario de Estados Unidos de esperar con ansia reunirse con el líder norcoreano puede ser una expresión puramente retórica y la revelación de la carta una “publicidad” para silenciar el escepticismo que a estas alturas aumenta a nivel nacional e internacional sobre las negociaciones nucleares, así como para presumir de sus propios logros y de paso reactivar el diálogo con Corea del Norte. No obstante y aún considerado que todo esto sea cierto, sobra afirmar que ante el prolongado estancamiento de las conversaciones a nivel ejecutivo, las iniciativas de los máximos líderes pueden ser más efectivas para sacar las negociaciones del actual punto muerto. Eso sí, el que los mandatarios muestren buena disposición no significa que vayan a desaparecer los impedimentos que han complicado y todavía complican los preparativos de la segunda cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos, dado que la diferencia de posturas prevalece, incluso en algunos de los puntos básicos, como el concepto mismo de desnuclearización y desde y hasta dónde clasificar como medidas iniciales de desarme nuclear.

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