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Incautar los activos que posee una empresa nipona que reclutó a la fuerza

#Noticias Plus l 2019-01-09

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ⓒYONHAP News

La Justicia surcoreana decidió incautar los activos que posee una empresa nipona que reclutó a la fuerza a los coreanos a trabajar en algunos de sus distritos industriales durante la II Guerra Mundial.


La empresa nipona en cuestión es la siderúrgica Nippon Steel & Sumitomo Metal Corporation y los activos que esta posee en Corea son las acciones de la empresa PNR, co-fundada con la surcoreana POSCO, y que se dedica a la fabricación y venta de hierro de reducción directa. Tiene fábricas en las localidades surcoreanas Pohang y Gwangyang, y su venta anual supera los 30 mil millones de wones, equivalentes a unos 26,8 millones de dólares. Los representantes legales de los demandantes, o sea los coreanos que fueron forzados a trabajar para esa empresa en condiciones laborales pésimas y sin recibir debida remuneración, creen que Nippon Steel & Sumimoto posee unas 2 millones 340 mil acciones, unos 980 mil dólares.


Y el tribunal autorizó la incautación de unas 80 mil de esas acciones.


Sí, para el pago de indemnización y resarcimiento de daños por la explotación sufrida por los demandantes. Una vez incautadas, la empresa nipona pierde su derecho a disponer de las acciones, ya sea mediante venta o concesión, pero eso no afecta en absoluto a la administración de la empresa en sí.


¿En qué se origina la decisión del Tribunal coreano de incautar las acciones de la firma nipona?

 

Pues en la sentencia que dictaminó a finales de octubre pasado el Tribunal Supremo, que ordenaba el pago de 100 millones de wones (unos 90 mil dólares) a cada uno de los cuatro demandantes, y esas 80 mil acciones de PNR que decidió incautar el Tribunal valen aproximadamente 400 milones de wones.

Nippon Steel & Sumitomo Metal Corporation es una empresa que se estableció tras la disolución de Shin Nippon Seitetsu, que es la propia empresa que reclutó forzadamente a los coreanos a trabajar como esclavos en sus fábricas. Y la Justicia surcoreano determinó que las dos empresas, de facto, eran una misma firma. Tras el fallo, Japón protestó fuertemente, y desde entonces, la relación entre Corea y ese país se ha empeorado aún más.

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