Menú principal Ver contenido

Aldea Alemana de Namhae

#Fuera de Seúl l 2019-02-11

Corea a Diario

© NAMHAE GERMAN VILLAGE

En el condado de Namhae, en la provincia Gyeongsang del Sur, en el extremo sur de la península coreana, se esconde un pequeño pueblo donde se puede sentir el sabor de Alemania. A lo largo de la Avenida Alemana se extienden casas con tejas naranjas que ostentan nombres como Berllín, Munich, Gutenberg o Beethoven, y en los restaurantes y bares se pueden degustar de ricas salchichas y cervezas traídas de Europa. Se trata de la “Aldea Alemana”, un conjunto habitacional integrado por casas al estilo germano y lugar donde se funden las dos culturas muy distintas. 

Antes de disfrutar y saborear la “Alemania de Corea”, hay un lugar que deben visitar obligatoriamente todos los turistas para conocer la historia que se plasma en ella. Ese sitio es el Museo Padok: un testimonio de vida de los cientos de mineros y enfermeras coreanos que fueron a trabajar a Alemania en las décadas de los 60´ y 70´, para obtener divisas extranjeras y salvar la patria de la pobreza. 

Ellas hacían las tareas más duras del hospital como el lavado de cadáveres y ellos vivían cada día con el corazón en vilo por el temor a no volver a sus hogares sanos y salvos. Como reza en la entrada de la sala de exhibición ´Glück Auf! (regresemos con vida) –un tipo de conjuro que repetían cada mañana los mineros- no es difícil de imaginar lo duro que habrán sido sus vidas en ese país lejano y desconocido para ellos. En el Museo Padok podrán conocer la historia real de estas personas a través de fotos y objetos que guardan sus recuerdos de Alemania. 

En fin, la Aldea Alemana fue creada para y por los mineros y enfermeras que dedicaron su juventud en dicha tierra lejana por la modernización y el desarrollo de su querida patria Corea. Formada en 2011, cuenta actualmente con unas 40 viviendas, las cuales fueron en su mayoría construidas con materiales directamente importados de Alemania. 


© NAMHAE GERMAN VILLAGE

Cerca del museo se ubica el mirador de la aldea, desde donde se puede apreciar una magnífica vista. Las construcciones germanas, las montañas verdes y el mar reluciente ofrecen un paisaje exótico y pintoresco, que les hará sentir que están en un pequeño pueblo de Alemania. 

Mientras pasean por los sinuosos senderos, podrán sentir el impulso de entrar a los patios de las casas y explorar todos los tesoros que sus interiores esconden, pero está totalmente prohibido, ya que antes de lugar turístico son viviendas reales de los aldeanos. Pero no es para lamentarse, pues en la Plaza Alemana les esperan muchas atracciones que les permitirán conocer y experimentar más a fondo la cultura germana. Por ejemplo, pueden probar deliciosos platos y cervezas alemanes en sus restaurantes y bares, o disfrutar de ricos postres en las cafeterías con terraza al estilo europeo.

Asimismo, resulta muy interesante el Oktoberfest que se celebra cada octubre, donde se pueden ver exhibiciones que reflejan la historia y vida de las enfermeras y mineros surcoreanos que fueron enviados a Alemania en tiempos difíciles. Además, en dicho festival los visitantes pueden disfrutar de espectáculos culturales alemanes, así como participar en juegos y competencias relacionados con la cerveza. 

Para llegar a la Aldea Alemana de Namhae desde la Terminal de Autobuses Nambu o Dong Seoul,   hay que tomar un autobús interurbano hasta la ciudad de Namhae, y tomar allí un autobús hacia Namhae-Mijo y bajar en la parada Naedongcheon (a 22 paradas). Luego, una vez en Naedoncheon, se puede llegar al pueblo a pie pues la entrada queda a unos 600 metros. 

Contenidos recomendados