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Comparecencia de Chun Doo Hwan en el Tribunal de Gwangju

#Noticias Plus l 2019-03-11

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ⓒYONHAP News

Por fin el expresidente Chun Doo Hwan acudió a juicio, tras negarse tres veces -en mayo y julio de 2018, y en enero de este año- alegando que mostraba síntomas de Alzhéimer. ¿Por qué decidió esta vez comparecer ante el tribunal?


Es que no tuvo otra alternativa, ya que el Tribunal Regional de Gwangju, a cargo del juicio en su contra, emitió una orden de citación bajo apercibimiento de arresto el pasado 7 de enero, después de que el exmandatario se negara por tercera vez a comparecer en juicio.


El expresidente está imputado por difamación, en concreto, por dañar la reputación de un sacerdote ya fallecido quien declaró haber presenciado cómo  el Ejército disparó desde helicópteros contra civiles en las protestas de Gwangju del Movimiento 18 de Mayo, al que tildaba de mentiroso en un libro con sus memorias. Al respecto, ¿qué alegaba el exmandatario en su libro?


Básicamente, niega el testimonio del fallecido sacerdote, también víctima de la represión con armas del Movimiento de Gwangju, al afirmar que no hubo disparos desde helicópteros contra civiles durante esas protestas. Incluso agrega la declaración del entonces jefe de operaciones aéreas del Ejército, que respalda su alegación, y acusa al padre de insistir en testimonios infundados y de ser un “mentiroso descarado que no merecía llevar el título de sacerdote”. Y son justamente esas palabras por las que la Fundación Conmemorativa del 18 de Mayo y los familiares del fallecido demandaron a Chun Doo Hwan, por difamar la memoria del difunto.


El principal punto a aclarar en el juicio es, si los hechos que describe el exmandatario en su libro son reales, y en caso de no serlo, si escribió esas afirmaciones consciente de que estaba tergiversando la realidad, ¿no?


Así es, ya que mediante investigaciones recientes la Fiscalía y el comité de la verdad sobre el Movimiento de Gwangju del Ministerio de Defensa, concluyeron que el Ejército sí disparó contra civiles desde helicópteros, y su evaluación es que el expresidente sí estaba enterado de los disparos. Dicho esto, en caso de probarse que acusó al sacerdote en cuestión de mentir aún conociendo la relación de los hechos, el tribunal podría declararle culpable de difamar al difunto padre.


¿Y en qué se basan la Fiscalía y el Ministerio de Defensa para llegar a esa conclusión?


En primer lugar, en las marcas de balas que encontraron en la pared exterior del edificio que en mayo de 1980 ocupaba el diario Jeonnam Ilbo, actual Gwangju Ilbo, pues el Servicio Forense Nacional afirma que los impactos podrían coincidir con disparos realizados desde un vehículo volador estático en el aire. Asimismo, hallaron documentos militares que muestran que hubo órdenes de disparar contra los civiles que participaban en las protestas de Gwangju en mayo de 1980, además de papeles diplomáticos confidenciales de la Embajada de Estado Unidos en Corea del Sur, que constatan por escrito advertencias del Ejército de entonces, avisando que procedería a disparar contra civiles desde helicópteros, plan que según afirman se llevó a la práctica.


Suponiendo que el expresidente sea declarado culpable, ¿qué sanción recibiría por faltar a la memoria de este difunto sacerdote?


En realidad, no es muy elevada, pues la pena máxima sería de dos años de prisión o una multa de cinco millones de wones. Sin embargo, si es considerado culpable el fallo tendría un gran simbolismo, pues legalmente quedaría probada la veracidad de las declaraciones que tanta gente, y tantas víctimas de la cuasi masacre cometida por el Ejército contra ciudadanos inocentes en mayo de 1980, han venido dando durante todos estos años.

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