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‘La casa hecha de obleas’, de Ha Seong Ran

#Páginas y Autores l 2019-10-01

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ⓒ Getty Images Bank

Las hermanas soñaban que el suelo se venía abajo y corrían aterradas a la habitación de los padres. Aunque la primera planta no estaba ni siquiera a dos metros de altura, caían sin parar por un agujero negro. Sus gritos resonaban como dentro de un pozo.

Otro día caía el techo y quedaban sepultadas. Primero se venía abajo el plafón y luego las vigas que sostenían el techo. Les caían a la cara los excrementos de ratones y también los roedores que no habían podido escapar. Querían levantarse, pero no podían moverse porque no paraban de caer las tejas.

Las hermanas crecieron y se hicieron mujeres con estas pesadillas. Aunque nadie les dijo que lo hicieran, siempre caminaban de puntillas.


자매들은 곧잘 집이 무너지는 꿈을 꾸었다.

바닥이 꺼지면서

자매들은 부모님이 자고 있는 안방으로 곤두박질쳤다.

이층까지의 높이가 채 이미터가 되지 않았는데도

자매들은 어두운 바닥으로 한없이 한 없이 떨어졌다.

자매가 내지르는 비명소리는

우물 속에서처럼 갇혀 울렸다.

자매들은 악몽을 꾸면서 키가 크고 초조를 시작했다.

자매들은 누가 시키지도 않았는데 

첨족증에 걸린 사람처럼 발뒤꿈치를 들고 걸었다.



Cuando las hermanas crecieron y el piso de madera comenzó a doblarse bajo su peso de adultas, se casaron y se marcharon de la casa.



Entrevista a la crítico literaria Jeon So Yeong:

Este relato nos hace preguntarnos si realmente existe en este mundo un lugar donde podamos descansar y sentirnos seguros. Vivimos en una época de inestabilidad e incertidumbre donde todo se desmorona fácilmente, como una casa hecha de obleas. El cuento termina con ese grito de advertencia de las hermanas “¡Cuidado al pisar!”, que nos hace reflexionar sobre si no hemos construido nuestras vidas de forma negligente e insegura, como la casa del cuento.  



Los ruidos de la madera seca semejaban el ruido de unas galletas crocantes. La madre caminó lentamente como sobre una fina capa de hielo.

Las hermanas se rieron y la madre recorrió todo el saloncillo pisando con cuidado, como buscando dónde sonaban más fuertes los crujidos.

-¡Es una casa de galletas! ¡El suelo está hecho de obleas! ¡Suena igual que cuando las muerdes! –exclamó la segunda.

Las hermanas se pusieron de puntillas y gritaron al unísono:

-¡Cuidado al pisar!


어머니의 발 밑에서 마룻장이 뒤틀렸다.

바싹 마른 마룻장이 바삭, 잘 구운 과자 소리를 냈다,

어머니가 살얼음판을 딛듯 조심스럽게 발을 뗐다. 

바삭, 바삭, 바삭.

자매들은 웃었고, 어머니는 특히 소리가 심한 곳을 찾아내려는 듯

마룻장을 모두 디뎌보았다.

둘째가 자신만만하게 소리쳤다.

“과자로 만든 집이야. 

 마루는 음, 웨하스로 만들었어.

 이건 웨하스 씹을 때 나는 소리야” 

자매들이 발끝을 들면서 이구동성으로 외쳤다.


“그러니 조심해!” 

 



Autora:

Ha Seong Ran nació en Seúl en 1967. En 2009 recibió el Premio de Literatura Contemporánea por su cuento “La hora alfa” y en 2013 el Premio Hwang Sunwon por “Curry en la frontera”.

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