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BIFF 2019

#Destacados l 2019-10-12

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ⓒYONHAP News

Finalizó el Festival Internacional de Cine de Busan o BIFF, según su acrónimo en inglés, que este año celebró la vigésimo cuarta edición. Con 303 películas invitadas de 85 naciones, el festival 2019 proyectó como obra inaugural la película ‘Ladrones de caballos. Caminos de tiempo’, dirigida por el cineasta kazajo Yerlan Nurmukhabetov y la japonesa Lisa Takeba. En el programa se incluyeron 120 estrenos mundiales y 30 películas proyectadas por primera vez fuera de su país de origen.

Sin embargo, los momentos más destacables del BIFF de este año fueron definitivamente la selección especial con motivo del centenario del cine coreano y la muestra sobre películas de realidad virtual. Asimismo, destacó el Asia Film Market, ya consolidado como uno de los mercados de películas más importantes de este continente. Este año, las producciones en venta se diversificaron aún más, con la creación de una sección para series televisivas. En él participaron unas 200 productoras de 34 países.

El Foro BIFF, por su lado, versó sobre las corrientes cinmatográficas en naciones del sureste asiático, técnicas de filmación y políticas para la industria del cine, además de organizar una sesión especial sobre los cien años de cine coreano.

El Festival Internacional de Cine de Busan comenzó en 1996 y desde entonces se ha convertido en una de las fiestas del séptimo arte más importantes de Corea y de Asia, si bien atravesó también por momentos difíciles, sobre todo en años recientes al aumentar la intervención política sobre el BIFF y surgir en contra de ello una campaña de boicot al festival entre actores y directores de Corea y del extranjero. Afortunadamente, estos problemas fueron superados y el Festival de Busan ha empezado a recuperar la buena reputación de antaño. En este sentido, la edición 2019 marcó un hito, en vista de que conmemoró los cien años del comienzo del cine coreano. Sin embargo, algo que decepcionó un tanto al público este año fue la ausencia del festival de personalidades cuya presencia hubiera realzado aún más el ambiente de celebración, como el director Bong Joon Ho, quien ha escrito un nuevo capítulo en la historia del cine coreano al lograr la Palma de Oro en el Festival de Cannes con su película Parásito. Aún así, el entusiasmo de los espectadores fue grande, suficiente como para convertir el BIFF en una fiesta, no solo de los dedicados a la industria cinematográfica, sino del público en general.

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