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Tasa de inflación negativa

#Noticias Plus l 2019-10-30

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ⓒYONHAP News

Según los datos de la OCDE, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, Corea del Sur registró en septiembre la menor tasa de inflación entre 40 países analizados. Concretamente, registró un -0,4% en septiembre, el menor nivel de entre los países miembros y futuros socios de la OCDE. Pero más preocupante que la baja tasa de inflación, es el acelerado ritmo de la caída. ¿Cuál es la coyuntura actual?


La tasa de inflación de Corea del Sur marcaba en septiembre de 2017 un 2%, cifra levemente inferior al 2,4% de promedio de los integrantes de la OCDE, pero superior a los niveles de la zona europea y de Japón. Un año después, en septiembre de 2018, dicha tasa bajó hasta el 2,1%, dato igual a Europa pero todavía superior a Japón. No obstante, a partir de noviembre del año pasado, el ritmo de caída frenó en los principales países, mientras que la situación de Corea del Sur tomó un rumbo distinto, al acelerarse. Así, a partir de dicho mes la tasa de inflación retrocedió hasta 2% y en marzo de 2019 hasta 0,4%. En ese periodo, el promedio de la OCDE sufrió un leve retroceso. La inflación en la zona europea cayó del 1,9% al 1,4%, mientras que en Estados Unidos bajó del 2,2% al 1,9%, y en Japón del 0,8% al 0,5%.    

Y en lo que respecta a este año, la tendencia bajista parecía invertirse al marcar un 0,7% en el mes de junio, pero en agosto volvió a retroceder hasta el 0%, superando solo a Grecia y Portugal. Finalmente, en septiembre, Corea del Sur registró una inflación negativa del -0,4%, siendo superada incluso por Portugal y Grecia, que mantuvieron dicha tasa en el -0,1%.


¿Qué factores han llevado a la inflación surcoreana a situarse por debajo de cero?


Según el Instituto del Desarrollo de Corea (KDI), en la inflación negativa influyeron tanto factores de oferta como de demanda. Es decir, además de la caída de precios en sectores como alimentos y energía, tuvo un gran impacto la contracción de la oferta. Los expertos explican que al bajar la inversión civil, también baja el empleo y eso deriva en una reducción del consumo, creando un círculo vicioso del que resulta difícil salir.


¿Y qué opinan desde el Gobierno?


El Gobierno achaca la inflación negativa del septiembre a la caída de precios de los productos agrícolas, a la estabilidad en los precios del petróleo y a los factores políticos. Pero analiza que no se observa una potencial deflación.

El KDI también coincide en este pronóstico, aunque considera la contracción de la demanda como el mayor culpable de la situación actual. Concretamente, el instituto explica que cuando la baja inflación deriva de la oferta, el aumento de precios y el crecimiento económico se mueven en sentidos opuestos. En tanto, si la caída de precios deriva de factores de demanda, dichos índices se mueven en el mismo sentido. Y como este año tanto el crecimiento económico como la inflación dibujaron una curva descendente, podría decirse que la contracción de la demanda empujó la inflación a la baja.


Entonces, ¿podría la actual baja inflación derivar en deflación?


Tanto el Gobierno como los expertos analizan que no hay indicios de deflación. No obstante, la mayor preocupación actual es que la tasa de inflación se mantenga a la baja por un periodo prolongado. De hecho, el Banco de Corea fijó para octubre una inflación esperada en un 1,7%, lo que representa el menor nivel desde febrero de 2002, fecha en que comenzaron a elaborarse estadísticas relacionadas.

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