Menú principal Ver contenido
Go Top

Las hachas de oro y plata

#Había una vez en Corea l 2021-07-20

Había una vez en Corea

ⓒ YEOWON MEDIA HANKOOK GARDNER CO. LTD

Hace mucho pero mucho tiempo, vivían en un pueblo dos muchachos llamados Chadol y Duman. 


Tenían la misma edad, pero eran muy diferentes. Chadol era bueno y educado, pero Duman era codicioso y envidioso.


ⓒ YEOWON MEDIA HANKOOK GARDNER CO. LTD

Una vez que llegó a lo más profundo del monte, Chadol sacó su hacha y comenzó a hacer leña. 


Ató firmamente las ramas y los troncos con cuerdas y se disponía a guardar su hacha cuando se le resbaló de la mano y cayó en la laguna.


ⓒ YEOWON MEDIA HANKOOK GARDNER CO. LTD

De pronto, comenzó a elevarse un humo blanco y con un estruendo de truenos apareció un anciano de largas barbas blancas en el centro de la laguna. Era el dios de la montaña.


-¿Es esta tu hacha? 

-No, no es mía. La mía no era de oro.


-¿Es esta la tuya? 

-No, la mía no era de plata, sino de hierro y muy vieja.


Impresionado por la rectitud de Chadol, el dios de la montaña le devolvió su hacha de hierro y le regaló las de oro y plata.


ⓒ YEOWON MEDIA HANKOOK GARDNER CO. LTD

La historia de que el dios de la montaña le había regalado a Chadol un hacha de oro y otra de plata se extendió en un santiamén por toda la aldea.


Todo el mundo en el pueblo se alegró por Chadol, salvo Duman, que fue corriendo a preguntarle cómo había ocurrido. 


Apenas terminó de escuchar la historia, Duman se dirigió resuelto a su casa y, sacando un hacha herrumbrosa del cobertizo, subió al monte a toda prisa.


ⓒ YEOWON MEDIA HANKOOK GARDNER CO. LTD

Le dio unos cuantos hachazos a un tronco, fingiendo que lo quería cortar, y luego lanzó el hacha con todas sus fuerzas a la laguna.


-¡Ay, ay, ay, mi hacha! ¿Qué voy a hacer?


Se le apareció el dios de la montaña y, mostrándole un hacha de oro, le preguntó:

-¿Es esta tu hacha?  

-¡Sí, es la mía! Además, hace unos días se me cayó un hacha de plata. ¿La ha visto?

-¡Embustero! ¿Cómo te atreves? –tronó enojado el dios de la montaña.


ⓒ YEOWON MEDIA HANKOOK GARDNER CO. LTD

Por su codicia, Duman no solo perdió la oportunidad de recibir las hachas de oro y plata sino también su propia hacha, por lo que bajó del monte llorando.


Avergonzado, Duman no podía levantar la vista, pero Chadol le tomó fuerte de la mano como si supiera cuáles eran los sentimientos de su amigo.

Contenidos recomendados

Close

Nuestra página web usa cookies y otras tecnologías de recopilación de datos para optimizar los servicios. Se sobreeentiende que, al mantener el acceso, el usuario da su consentimiento tanto a nuestra Política de privacidad, como al uso de esas tecnologías. Ver más >