Menú principal Ver contenido

Economía

El COVID-19 impulsa la economía de la suscripción

#Economía Hoy l 2020-03-09

Economía Hoy

© Netflix

La propagación del COVID-19 está cambiando la vida cotidiana de los coreanos. El brote del nuevo coronavirus ha obligado a las autoridades a retrasar el inicio de las clases de las escuelas y aconsejar a los ciudadanos a abstenerse a salir, mientras que las compañías están tomando sus propias medidas de prevención como pedir a sus empleados a trabajar desde sus casas. Los proveedores de servicios relacionados con la economía colaborativa son uno de los más afectados por la crisis sanitaria, pero en la otra cara de la moneda, ha impulsado la llamada economía de la suscripción, modelo de negocio que permite a los consumidores acceder de manera fácil y cómoda a un servicio o producto sin tener que comprarlo, mediante el pago de una cuota mensual. La industria del cine ha sufrido también pérdidas económicas a raíz de la expansión del coronavirus. De hecho, las ventas en taquilla y número de espectadores registraron una caída interanual de un 40% entre el 1 de enero y el 2 de marzo. Por otro lado, la demanda de servicios de contenidos audiovisuales en streaming, también conocida como OTT, ha aumentado notablemente pues cada vez más personas deciden quedarse en casa voluntariamente.


Ciertamente, la economía de la suscripción no es un concepto nuevo, pues ya había empresas que vendían sus productos regularmente a cambio de una tarifa mensual, como el reparto a domicilio de leche o periódicos. Sin embargo, han surgido grandes cambios en los hábitos de consumo en los últimos años, y ahora se valora más la experiencia que la posesión, es decir, no importa tanto la propiedad sino el acceso a más productos y servicios. Por este motivo, muchos sectores ven en la economía de la suscripción un modelo de negocio rentable y un gran filón para fidelizar al cliente, como hace Netflix, al ofrecer a sus usuarios un amplio abanico de contenidos. Se trata de una nueva forma de consumir productos y servicios, que viene de la mano de la tecnología. Pero no todo es de color de rosa para los negocios basados en suscripciones, puesto que presenta diversos problemas, como el consumo excesivo de servicios, puesto que al ofrecer tarifas planas o no muy caras, puede llevar a los consumidores a un uso desmesurado. Otro factor es que el pago de cuotas mensuales es automático y uno puede perder la noción del gasto. Factores como estos comprometen la expansión incontrolada de los servicios de suscripción, y dejan entrever que aún hace falta “afinar más” las pautas de uso para llevar al sector por el buen camino.

Contenidos recomendados

Close

Nuestra página web usa cookies y otras tecnologías de recopilación de datos para optimizar los servicios. Se sobreeentiende que, al mantener el acceso, el usuario da su consentimiento tanto a nuestra Política de privacidad, como al uso de esas tecnologías. Ver más >