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Cultura

Las condiciones climáticas en la música tradicional

#Al son de Corea l 2019-12-04

Al son de Corea


La mayoría de las regiones de Corea tienen su propia versión del Arirang, la canción más emblemática del pueblo coreano. La más antigua, conocida como Arari, es el Arirang de Jeongseon de la provincia de Gangwondo. Cuando se fundó la dinastía Joseon, los funcionarios que permanecían leales a la dinastía saliente de Goryeo se refugiaron en las montañas recónditas de Jeongseon. Se cuenta que allí compusieron un poema en añoranza de su tierra natal que dio origen al Arirang de Jeongseon. Otra historia sobre el origen de este Arirang habla de un muchacho y una muchacha que vivían en la orilla opuesta del río. Habían quedado en verse, pero la noche anterior cayó una tormenta tan fuerte que hizo desbordar el río e impidió que pudieran cruzarlo. Al parecer, los versos del Arirang de Jeongseon que dicen: “¿Nevará, lloverá o habrá una tormenta? Nubes negras se arremolinan en la cima del monte Mansusan” se inspiran en esta historia. 

“Arari de Jeongseon” - Affogato


En el pasado la gente dependía del clima mucho más que ahora. Por esta razón, el mal tiempo aparece frecuentemente, o bien como un obstáculo para la realización del amor, o bien como una forma de demostrar cuán profundo y ardiente era el sentimiento amoroso. La letra de una canción cortesana llamada “Wurak” ilustra muy bien el papel del mal tiempo en el amor. Dice así: “Sopla el viento sacudiendo la tierra y la lluvia cae a torrentes. / ¿Podrá mi amado sortear el viento y la lluvia para venir esta noche? / Si viene de verdad a verme, será que estamos destinados el uno al otro”. Era una canción para ser cantada por una voz femenina con el acompañamiento de una orquesta de cámara compuesta de instrumentos de viento y cuerdas, pero hoy escucharemos una versión moderna de la canción con el acompañamiento del piano: 

“Unidos por el amor” - Ha Yun Ju 


Las canciones cortesanas como “Wurak” eran entonadas por una cantante sentada sobre el suelo. Eran canciones muy lentas que hacían que la audiencia le prestara atención a las modulaciones de la voz de la cantante, que sonaba como un instrumento musical, y no tanto a la letra de la canción, que ya era conocida de todos. Existe otra bonita anécdota romántica relacionada con el mal tiempo. Un noble de la segunda mitad del siglo XVI llamado Lim Je viajaba un día de invierno cuando fue sorprendido por una tormenta. Al quedar totalmente empapado, escribió un poema para una gisaeng que decía así: “El cielo boreal era claro y salí sin ropa adecuada, / pero de pronto nevó en las montañas y llovió en los campos. / Quedé empapado de lluvia fría y me temo que dormiré congelado”. La gisaeng se llamaba Hanwoo, que significa precisamente “lluvía fría”, y entendió que Lim Je le estaba pidiendo que lo dejara pasar la noche con ella. La gisaeng respondió al requiebro con un poema igualmente ingenioso, el cual dice así: “¿Cómo que vas a congelarte? ¿De qué hablas? / ¿Por qué vas a congelarte si dispones de la manta más suave y cálida? / Di mejor que como te has empapado de lluvia fría, hoy dormirás bien abrigado”. ¿Verdad que es un intercambio de poemas muy romántico? 

“Lluvia fría” - Sinawi

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