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Cultura

‘La casa número 213’, de Kim Gwang Sik

#Páginas y Autores l 2020-08-11

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ⓒ Getty Images Bank

Kim Myeonghak trabaja cómo técnico jefe de maquinarias en una casa de impresión. Es un trabajador serio y responsable, y se ha ganado la confianza de sus superiores. Sin embargo, el altísimo grado de humedad durante la larga temporada de lluvias provoca averías en varias máquinas a la vez. Disgustada por la situación, la empresa le pide a Myeonghak que dimita, al no haber sabido prevenir los desperfectos mecánicos.



Tras recorrer de principio a fin los cinco sectores de la fábrica, se paró en el umbral de la puerta y lanzó una última mirada. Ahora las máquinas le parecían monstruos que le miraban con fiereza, dispuestas a abalanzarse sobre él en cualquier momento.

Sintió una terrible soledad y un gran vacío le perforó el pecho. ¿Podía atravesarle de esa forma la soledad solo porque ya no volvería a ver ni a tocar esas máquinas? ¿Podía sentir semejante vacío solo porque la empresa donde había trabajado tantos años se mostraba hostil, indiferente y desdeñosa?


그는 그 인쇄기들이 움직이는 괴물처럼 보였다.

또 자기를 덮칠 것 같이 노려보고 있는 것 같았다.


그는 강한 고독을 느꼈다.

공허한 가슴을 느꼈다.

매일같이 매만지고 바라보던 저 인쇄기들을

다시 대하지 못한다는 것으로 이렇게 차가운 고독이 절박해오는 것일까.


이 공장의 일체가 자기에게 적의를 갖고 자기를 조소하고 

자기와는 무관(無關)이라는 것이 이렇게도 자기를 공허하게 하는 것일까.



Entrevista a la crítico literaria Jeon So Yeong:

En la segunda mitad de los años 50, el capitalismo moderno comenzó a arraigar en la sociedad coreana y los procesos de industrialización y automatización empezaron a llegar a las ciudades. Los trabajadores dejaron de ser el centro del trabajo y se convirtieron en piezas intercambiables de una gran maquinaria. La historia de Kim Myeonghak es la de un ser humano que se vuelve inútil en el gigantesco engranaje de la sociedad capitalista.



-Entonces, te haré una pregunta. ¿Alguna vez en la historia el trabajo fue voluntario y no forzado? ¿Crees que habrá una época así?

-No puedo decir nada del futuro. Lo único que sé es que cumplí fielmente con el deber y la promesa de ser un buen técnico. Pero me despidieron por no anticipar que habría una avería. No soy adivino. ¿Por qué esperan que lo sea?

-Por eso el hombre moderno está tan solo.

-¿Te consuela esa idea de la soledad humana? No me vengas con eso.

-¿Entonces qué quieres? ¿Ser un hombre libre? ¿Pero qué es la libertad? ¿Eres un técnico mecánico y quieres liberarte de las máquinas? Necesitas una libertad sin escapismos. La libertad no es un refugio ni tampoco la mejor opción.


“노동이 강제적이 아니고, 자발적으로 존재하던 시대는 있었나?

 미래에도 있을 수 있을 것으로 아나?”

“나는 역사고 미래고 몰라.

 그러나 나는 기사로서 직장의 의무와 약속을 성실하게 지켜왔다.

 그런데 나는 쫒겨났어. 사고전에 고장날 것을 발견 못했다구.

 나는 귀신이 아니야. 사람에게 귀신이 되라고 강요하는 거야 뭐야, 응”

“그러니까 현대인은 고독하지”

“자네는 고독이란 것을 가지고 위로하나, 고독이 무엇이야 고독이....”

“자네는 그럼 자유인이 되고 싶던가.

 기계과를 나온 놈이 기계 앞에서 자유를 부르짖나? 자유는 최고의 선은 아니야”




Autor:

Kim Gwang Sik nació en 1921 en Yongcheon, Corea del Norte, y falleció en 2002. Debutó como escritor en 1954 con el relato ‘Fantasía musical’. En 1956 publicó ‘La casa número 213’ y al año siguiente ganó el Premio de Literatura Contemporánea.

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