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Cine y Drama

El rey de las drogas

#Cine en la Radio l 2019-01-12

Cine en la Radio


“Sobre cuando aún los narcos eran patriotas si complacían a los poderosos”


Argumento


Década de 1970. Bajo la dictadura militar y la fuerte campaña de progreso nacional impuesta por el Gobierno, Corea entera se aboca al desarrollo económico. No hace mucho el país empezó a comerciar con el exterior y ahora el objetivo prioritario es aumentar las exportaciones. Incluso vender estupefacientes es considerado un acto patriótico, si la venta se hace al extranjero contribuyendo a incrementar el volumen de las exportaciones. En esto, Lee Dusam participa en una operación de contrabando de drogas. Lo hace solo una vez por casualidad, sin embargo es suficiente como para darse cuenta de la gran rentabilidad de ese negocio. Entonces, sin titubear, se mete en el mundo del narcotráfico. Su justificación frente aquellos que le señalan con el dedo y le etiquetan de narco y de delincuente, es que esa es su manera de contribuir al progreso del país, pues gana dinero para la economía de Corea produciendo estupefacientes en China y vendiéndolos en Japón.


Con gran astucia e intuición para el negocio, Lee Dusam consigue dinero y poder, hasta ser uno de los narcos más influyentes en Asia. Sin embargo, cuando creía tenerlo todo, empieza la decadencia de su imperio a medida que se acerca el desenlace también de la turbulenta y corrupta década de 1970.


Comentario


“Y llegó la era del narco.” Junto con esta frase se escucha la jovial melodía de la canción Sky High de la banda australiana de pop y música electrónica Jigsaw en la película El rey de las drogas, que presenta al personaje central, un sucio contrabandista y narcotraficante que triunfó en la Corea de los años 70, como si fuera un super héroe. Así, el film se delata sin reparo como una comedia de humor negro sobre dicho periodo de la historia contemporánea de Corea, marcado por la dictadura, la opresión, la corrupción y muchas otras situaciones que ahora parecen totalmente injustas e irónicas, pero que entonces eran aceptadas como obvias si complacían a los poderosos.


El rey de las drogas es una película sobre el deseo. Describe el nacimiento y el colapso del imperio que crea traficando drogas un hombre llamado Lee Dusam, que de un pobre contrabandista se convierte en el “mandamás del mundo del narcotráfico” pero cuya codicia sin límites le arruina. Esta historia es un claro informe sobre cómo el deseo puede ser un arma de doble filo cuando se vuelve imparable. Es que el hombre, por naturaleza, siempre tiende a desear algo más o algo nuevo después de satisfacer una necesidad o hacer realidad un deseo. Pero la cinta además es una metáfora de dos horas y veinte minbutos sobre los tiempos de la dictadura militar de Park Chung Hee, más específicamente la Corea de los años 70.


El largometraje El rey de las drogas del director Wu Min Ho es una intensa metáfora de la Corea bajo la dictadura de Park Chung Hee. Los ocho años que describen de la vida del personaje central Lee Dusam, interpretado por el actor Song Gang Ho, son los que transcurren entre 1972, año de la Sexta Reforma Constitucional mediante la cual el dictador validó su permanencia en el poder por tercer mandato consecutivo, y 1980, un año después del asesinato de Park Chung Hee. Tiempos en los que ser patriota era no contradecir al Gobierno y colaborar con su campaña de desarrollo económico, exportando y trayendo dinero del exterior. Tiempos en los que los empresarios y los dueños de las fábricas se hacían ricos exportando pero también despojando de los beneficios a los obreros que eran las personas que fabricaban los productos que vendían. Tiempos en los que los narcos que exportaban drogas triunfaban y los activistas democráticos -tachados de “rojos” o comunistas- eran aniquilados. En esto, el que Lee Dusam sea presentado como oriundo de Manchuria, igual que el dictador Park Chung Hee, es claramente un símbolo.


El rey de las drogas es una película intensa. Sin embargo, la intensidad que proyecta se parece a la de otras producciones familiares para el público, como por ejemplo la anterior obra de su propio realizador -el director Woo Min Ho- Los Iniciados, que denuncia mediante una historia ficticia el cártel que existe y que mueve la sociedad surcoreana entre la política, el dinero y la prensa. En otras palabras, en El rey de las drogas, ni la temática ni la forma de desarrollo son nuevas, pero esto no es ni bueno ni malo, pues quizá recurrir historias y situaciones familiares sea la manera más fácil y convincente de hablar de una época tan contradictoria que existió en la realidad. Por supuesto, quien hace aún más convincente e intensa la película El rey de las drogas es su protagonista, Song Gang Ho, que brilla en todas las escenas. Este actor, sin discusión el mejor en la pantalla grande de Corea en estos momentos, corrobora una vez más que es irremplazable, además de proyectar en este film un personaje completamente diferente al de sus últimas obras, como Un taxista, en la que personificaba a un hombre humilde y ordinario, incapaz de cerrar los ojos ante el dolor de sus contemporáneos.


Director: Woo Min Ho

Elenco: Song Gang Ho, Bae Du Na, Jo Jeong Seok

Género: Drama-Crimen

Página web: -

Duración: 138 minutos 

Año de estreno: 2018


Apto para mayores de edad

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