La nave espacial europea, Rosetta, ha aterrizado en la superficie de un cometa, abriendo una nueva página en la historia de la humanidad.
El centro de control de vuelos de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania, difundió el día 12 que la sonda espacial Philae de la nave Rosetta, aterrizó exitosamente en la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.
Este hito histórico ocurrió tras 10 años y 8 meses de haber sido lanzada desde el centro espacial de la Guayana francesa, en marzo de año 2004.
Nada más aterrizar, Philae envió fotografías de su alrededor, además de extraer muestras de tierra de unos 30cm por debajo de la superficie, para realizar un análisis químico. Se prevé que llevará a cabo una exploración de unos 3 meses.
En julio de 2005, la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) de EEUU, llevó acabo un experimento al lanzar la sonda espacial Deep Impact un bloque de cobre contra el núcleo del cometa Tempel 1, para estudiar el material eyectado; pero esta es la primera vez que la investigación se lleva acabo logrando aterrizar la sonda en la superficie de un cometa.