El Gobierno ha aclarado que sancionará estrictamente a los responsables de los actos ilegales cometidos durante la protesta masiva del sábado 14 en el centro de Seúl.
Durante una rueda de prensa ofrecida con carácter de urgencia el domingo 15, el ministro de Justicia, Kim Hyun Woong, anunció que si bien el Gobierno autorizó una protesta legal y pacífica en las principales calles capitalinas, algunos participantes acudieron al lugar portando objetos contundentes, como tubos de metal, y actuaron de forma violenta, recalcando que dichos actos suponen un serio desafío hacia el orden y la autoridad del Gobierno.
Agregó que buscarán hasta capturar a todos los que encabezaron la protesta violenta, para castigarles como corresponde.
Numerosas organizaciones, entre ellas la Confederación Coreana de Sindicatos Comerciales, se reunieron el día 14 en la Plaza de Seúl para oponerse a la reforma laboral y la redacción de textos escolares de Historia coreana por parte del Estado. En la marcha hacia la Plaza de Gwanghwamun hubo fuertes enfrentamientos con la policía, que dejaron como resultado numerosos heridos.