El Ministerio de Justicia de Corea ha decidido adoptar las medidas necesarias para flexibilizar las medidas sobre aplicación de libertad condicional.
Según lo divulgado el día 29, la cartera introducirá este sistema para delincuentes de penas leves, tras valorar su capacidad de adaptación social o las posibilidades de reincidencia, a fin de resolver el problema de la falta de instalaciones carcelarias para alojar a los delincuentes.
El Código Penal estipula que si un encarcelado cumple un tercio de la condena podrá ser puesto en libertad condicional, pero tras la llegada de la Administración de Park Geun Hye, dicha norma fue endurecida, otorgando ese privilegio a quienes hayan cumplido un 90% de su condena.
El ministerio ha aclarado que esta flexibilización no favorecerá a ciertos grupos por oficio o estatus social, dando a entender que los empresarios o políticos no recibirán ningún privilegio y serán tratados igual que otros presos.
Asimismo, la Justicia hizo hincapié en que esta nueva medida no se aplicará a condenados por violación, asesinato o crímenes que hayan causado desorden social.