La manifestación masiva celebrada el sábado 5 en el centro de Seúl terminó sin enfrentamientos entre los participantes y la Policía.
En la protesta participaron unas 110 agrupaciones progresistas que, desde la Plaza de Seúl, se opusieron a la reforma laboral y a la intervención gubernamental en la redacción de los textos de Historia coreana.
Las autoridades policiales estiman que en este segunda manifestación masiva -tras la primera celebrada el 14 de noviembre- asistieron unas 14.000 personas, mientras que la organización afirma que se congregaron unas 50.000.
Al terminar la protesta, los manifestantes marcharon hacia el Hospital de la Universidad Nacional de Seúl, donde se encuentra internado un agricultor de 69 años -en cuidados intensivos- tras resultar herido en la primera protesta.
Para evitar una manifestación violenta como la del mes pasado, representantes de la oposición, entre ellos el jefe de Alianza de Nueva Política para la Democracia, Moon Jae In, y un grupo de religiosos, acudieron a la Plaza de Seúl para solicitar una reunión pacífica.
Mientras se llevaba a cabo esta manifestación masiva, unos 3.000 integrantes de la Asociación Nacional de Policías Veteranos se congregaron en el área de Gwanghwamun para oponerse a la protesta masiva en la Plaza de Seúl ,y condenar los incidentes producidos durante la primera reunión semanas atrás.