Varios indonesios que residían ilegalmente en Corea fueron deportados a su país de origen, tras ser declarados como seguidores de grupos terroristas afiliados a Al Qaeda.
El Servicio Nacional de Inteligencia dio a conocer que, después de realizar una investigación conjunta con el Ministerio de Justicia y la Policía Nacional, arrestó el día 1 a un indonesio de 32 años en la provincia de Gyeongsang del Norte que intentaba adherirse al 'Frente Al-Nusra'. Según parece, publicó en una red social su intención de realizar un ataque suicida, además de crear una cuenta bancaria para apoyar a extremistas islámicos. Finalmente fue deportado el martes 8 por violar la Ley de Control de la Inmigración.
Previamente, a mediados de noviembre, la Policía arrestó a otro indonesio de 32 años que permanecía sin papeles en Corea, por filiación a la misma organización terrorista. A fecha de hoy, está siendo investigado, mientras que otros dos de sus compatriotas fueron devueltos a su país de origen por los mismos cargos.