El Tribunal Supremo falló a favor del Plan de los Cuatro Ríos, iniciado durante el anterior gobierno del presidente Lee Myung Bak, al dictaminar que las obras de los programas para mejorar la gestión de los sistemas de los ríos Han, Yeongsan y Geumgang se realizaron dentro del marco legal.
Así, la corte avaló la sentencia en primera instancia que perdió la parte demandante, en concreto, un grupo de 300 personas -compuesto por políticos opositores y activistas civiles- que demandaba la cancelación del plan.
El tribunal determinó que es díficil determinar que el Plan de los Cuatro Ríos sobrepasa las facultades del Gobierno hasta ser ilegítimo, y que, si bien puede perjudicar el medio ambiente, esos daños son menores que el beneficio público que pretende generar el proyecto.
Mientras tanto, en el juicio de apelación contra el programa de gestión del río Nakdong, los jueces fallaron que las represas de dicho río fueron construidas de manera ilegal, al omitir los estudios preliminares de viabilidad económica. Sin embargo, ordenaron no cancelar el proyecto, al considerar el impacto que hubiera podido causar en otras iniciativas de interés público.