La Policía Nacional de Corea del Sur ha decidido cooperar en la investigación sobre la reciente explosión en el templo sintoísta Yasukuni en Tokio, a petición de las autoridades japonesas.
Según lo divulgado el martes 15, el mismo día por la tarde Japón solicitó oficialmente la participación de Corea para investigar el caso, y en respeto a las leyes penales internacionales, decidió cooperar bajo ese marco jurídico.
La Policía nipona solicita los datos personales del sospechoso, un surcoreano de 27 años, así como su registro de entrada y salida del país, y una relación de los objetos encontrados en su casa; ya que podrían servir como pruebas para determinar su culpabilidad.
Seúl ha informado que entregará los documentos que solicite Japón, pero negará la entrada al país a las fuerzas niponas para realizar investigaciones in situ.
Previamente, algunos medios japoneses -como el periódico Yomiuri- divulgaron que las autoridades de Tokio solicitaron a Seúl colaborar en el caso mediante la Interpol.