El Museo de la Esclavitud Sexual Militar de Japón fue reinaugurado el miércoles 23, tras realizar unas obras de reparación y remodelación. A la ceremonia de reapertura asistieron varias víctimas de la esclavitud sexual impuesta por el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial, además de periodistas, e incluso de medios nipones, como la cadena NHK.
Las obras de remodelación sirvieron para construir dos nuevas salas de exposición en la segunda planta del edificio del Museo, así como para ampliar su dimensión a 400 metros cuadrados.
Otro cambio son los nuevos carteles explicativos de los objetos y documentos exhibidos, que ahora están en inglés y japonés -además de en coreano- y la llamada Muestra de Okinawa, que fue añadida a la colección del museo para dar a conocer la trágica historia de las mujeres que fueron arrastradas a esas islas al extremo sur de Japón, y vivieron como esclavas sexuales en los casi 150 "centros de confort" allí instalados. Según informan, en las islas de Okinawa se desataron algunas de las más cruentas batallas de la Segunda Guerra Mundial.