El Gobierno de Corea del Sur ha publicado un primer informe oficial sobre los centros industriales y militares que bajo el dominio colonial de Japón operaban en la península coreana, cuya principal mano de obra se componía por trabajadores forzados.
El informe fue presentado el lunes 28 por el Comité de Investigación sobre el Reclutamiento Forzoso en la Era Colonial y de Apoyo a las Víctimas, en dependencia de la Oficina del Primer Ministro.
En base a los estudios realizados por dicho comité desde 2005, expone haber confirmado la existencia de 8.329 centros laborales e instalaciones militares con trabajadores forzosos. Esta cifra duplica la cantidad de centros del archipiélago nipón donde otros coreanos fueron forzados a trabajar por los japoneses.
Según su tipología, esos 8.329 centros se dividen en espacios laborales, bases navales y otros asociados a bases militares. De ellos, 862 eran administrados por empresas japonesas que a fecha de hoy todavía hacen negocios dentro y fuera de su país, tales como Mitsui y Mitsubishi.
El informe destaca que, de las 23.514 personas que denunciaron haber sido víctimas del reclutamiento forzoso por parte de Japón, 13.396 trabajaron en esos centros en la península coreana, incluida una niña de apenas 10 años.