Las organizaciones civiles que apoyan a las víctimas de la esclavitud sexual impuesta por Japón han criticado el reciente acuerdo entre los Gobiernos de Corea del Sur y Japón sobre el tema, que califican de "complot diplomático que traiciona los deseos del pueblo".
La Casa del Compartir, el Consejo Coreano para las Mujeres Reclutadas por Japón para la Esclavitud Sexual y otras agrupaciones nacionales, anunciaron conjuntamente el lunes 28 que el Gobierno nipón no reconoce explícitamente la 'ilegalidad' de la imposición de la esclavitud sexual ni la autoría de los delitos, y por tanto no lo consideran como una sincera disculpa hacia las víctimas.
Agregaron que tampoco pueden tolerar que el Gobierno coreano se haya comprometido a retirar el monumento en memoria de las víctimas de la esclavitud sexual frente de la Embajada de Japón en Seúl, al tiempo de evitar las críticas hacia el país nipón sobre el tema ante la comunidad internacional, que fue puesto como condición para alcanzar un acuerdo.
Asimismo, enfatizaron que si bien esta cuestión debe ser resuelta lo más pronto posible, pues cada vez quedan menos víctimas con vida por su avanzada edad, eso no implica que haya que adoptar cualquier convenio apresuradamente, sin respetar los principios ni el sentido común.