La Policía Nacional reforzará el control y la vigilancia de oficinas de las organizaciones internacionales establecidas en el país, para prevenir posibles atentados terroristas.
Según lo anunciado el día 28, desde primero de año designarán las 21 sedes dispersas en Seúl, Incheon y Busan, entre ellas la Oficina de los DDHH Norcoreanos, como instalaciones expuestas a amenazas terroristas, que recibirán una mayor protección policial.
Es la primera vez que las autoridades de la Policía Nacional adoptan este tipo de medidas para custodiar las oficinas de organizaciones internacionales ubicadas en Corea del Sur.
En consecuencia, los policías inspeccionarán dichas oficinas dos veces al día, y elaborarán un manual con pautas de seguridad por etapas para casos de emergencia.
La Policía Nacional explica que desde la apertura de la Oficina de DDHH Norcoreanos en Seúl el pasado febrero, el régimen de Kim Jong Un no ha cesado en sus amenazas; mientras que en septiembre, el Estado Islámico designó a Corea del Sur como uno de sus posibles blancos de atentados. Ante la creciente posibilidad de que el país pueda ser víctima de algún acto terrorista, han decidido reforzar las medidas de seguridad.