El aumento de precios del tabaco, de unos 2.500 wones a 4.500 wones por paquete de promedio, ha redundado en un significativo aumento de las ganancias tributarias.
Durante el año pasado, las ventas de tabaco registraron una merma interanual del 23,7% por la subida de precios, pero no alcanzaron la cifra prevista por el Gobierno, del 34%.
Sin embargo, el margen de aumento de las ganancias tributarias procedentes de la venta de cigarrillos sumó 3,6 billones de wones, un 11% más que los 2,8 billones proyectados por el Gobierno.
De estos 3,6 billones de wones de ingresos adicionales, el Ministerio de Estrategia y Finanzas planea destinar 1,4 billones a fortalecer los presupuestos de los gobiernos locales, inyectar 1 billón al Tesoro Público, y dedicar los 1,2 billones restantes a promocionar la salud pública.
En tanto, las asociaciones de contribuyentes afirman que el aumento de precios no ayuda a reducir significativamente el consumo de tabaco, por lo que instan al Gobierno a hallar otros modos de luchar contra el tabaquismo.