Los legisladores del Comité Presidencial para la Cohesión Nacional visitaron el lunes 11 la vivienda en la ciudad de Gwangju, provincia de Gyeonggi, que alberga a diversas personas que fueron víctima de la esclavitud sexual durante la Segunda Guerra Mundial.
Los siete miembros del comité, incluido el presidente Han Gwang Ok, llegaron por la mañana a la Casa del Compartir, donde residen las víctimas, actualmente abuelas, para pedir comprensión sobre el acuerdo entre Corea del Sur y Japón a finales del año anterior, para resolver la disputa por las mujeres coreanas obligadas a servir sexualmente.
El jefe del comité explicó a las abuelas la postura del Gobierno para dar lograr la mejor solución al tema lo antes posible, considerando que solo el año pasado fallecieron nueve de las abuelas que quedaban con vida, y solicitó a las 46 supervivientes confiar en el Gobierno y apoyar su decisión.
A la reunión asistieron cinco de las víctimas, entre las que se encontraban Lee Ok Sun y Kang Il Chul, dos de las que expresaron su lamento al Gobierno por no haber consultado con las propias víctimas antes de cerrar el acuerdo con Japón, país que ni siquiera ha ofrecido disculpas por las atrocidades cometidas en el pasado.