La tormenta de nieve que azotó Corea del Sur ha dejado grandes daños, sobre todo en la región suroccidental, la costa oeste y la isla de Jeju.
Según informan, varias decenas de invernaderos y establos se derrumbaron por la nieve, al tiempo que las principales líneas de autobuses dejaron de funcionar. En particular, en Jeolla del Norte, una sección de 23 kilómetros de las carreteras que conectan el monte Jiri están bloqueadas; mientras que en Jeolla del Sur, el acceso de coches está prohibido en 8 vías que abarcan 42 kilómetros.
En Ulleung, por otro lado, unas 40 aldeas de zonas montañosas permanecen aisladas, mientras que el uso de automóviles está restringido en toda la isla. Sus habitantes padecen una situación de escasez de víveres, al interrumpirse hace ya 8 días la operación de barcos con alimentos frescos.
En Gwangju, tanto jardines de infancia como escuelas primarias, secundarias y de bachillerato tuvieron que suspender las clases el lunes 25.