La Fiscalía Central de Seúl confirmó haber hallado pruebas concretas que asocian al ciudadano indonesio detenido el pasado diciembre -quien residía ilegalmente en el país desde 2007- con grupos extremistas de Estado Islámico.
Según afirman, después de rastrear la cuenta bancaria del sospechoso, observaron que desde julio de 2014 y durante un año, envió 2 millones de wones repartidos en 11 transacciones a un hombre acusado de recaudar fondos para Frente Al-Nusra.
También detectó el envío, por correo postal, de una bandera de esa agrupación terrorista a otro compatriota residente en Japón.
Actualmente, las autoridades fiscales verifican el monto destinado por el sospechoso a financiar actividades terroristas. En caso de confirmar este punto, será incluido en los nuevos cargos.