El sábado 13 llovió en todo Corea del Sur, con precipitaciones de entre 20 y 60 milímetros en la zona centro y en la isla de Jeju, y de entre 10 y 40 milímetros al sur del país. La lluvia vino acompañada de fuertes vientos e incluso relámpagos, por la inestabilidad de la atmósfera.
Se pronostica que estas condiciones climáticas prevalecerán hasta la tarde del domingo.
En tanto, la temperatura subió el sábado hasta 13 grados en Seúl, 16 en Busan y 18 en Gwangju; pero se espera que tras la lluvia, el domingo hará más frío y el mercurio caerá drásticamente.