Otra de las víctimas supervivientes a la esclavitud sexual impuesta por los soldados nipones durante la Segunda Guerra Mundial, falleció la noche del lunes 15 a los 90 años de edad.
Al fallecer la abuela, de apellido Choi, de las 238 mujeres registradas como esclavas sexuales en la Segunda Guerra Mundial, solo quedan 45 víctimas.
Choi nació en la provincia de Gyeongsang del Sur en 1926 y con apenas 16 años fue llevada mediante engaños hasta Taiwán, donde durante 4 años prestó servicios sexuales a los militares japoneses. Su funeral se celebrará en privado por petición de los familiares.