La Policía Nacional de Corea del Sur ha reforzado la escolta de los desertores norcoreanos que ocupaban altos cargos públicos en su país de origen, considerando que tienen alto riesgo de ser víctimas de atentados terroristas, tras las recientes provocaciones por Pyongyang.
Según informan, la policía surcoreana cuadruplicó el número de guardaespaldas de Ko Young Hwan, un exdiplomático que desertó de Corea del Norte en 1992, y actualmente ejerce como vice director general del Instituto surcoreano para Estrategia de Seguridad Nacional.
El Gobierno de Seúl clasifica en diversas categorías a los principales desertores norcoreanos, y les ofrece escolta policial según la estimación de que puedan sufrir atentados.