De ahora en adelante, los funcionarios que mantengan una conducta laboral negligente podrán llegar a ser destituidos.
El Ministerio de Gestión de Personal anunció que reformará el reglamento de sanciones de los funcionarios para impedir la falta de esfuerzo o negligencia en el sector público.
Entre otras medidas, la enmienda define la negligencia como "incumplimiento del deber del empleado público de trabajar con diligencia" y estipula que dicha falta disciplinaria será objeto de sanción. En particular, recalca que si por negligencia se produjeran accidentes de seguridad o perjuicio a los ciudadanos, quien incurra en dicho acto y sus superiores serán sancionados.