El Gobierno ha dado a conocer la firme voluntad de impulsar con fuerza la reforma laboral, pese al consecutivo aplazamiento de la aprobación de leyes relacionadas en la Asamblea Nacional, y la fuerte oposición del sector obrero y sindical.
Al considerar que el alto nivel de desempleo juvenil responde a la incertidumbre del mercado de empleo, la Administración de Park Geun Hye ha decidido comenzar a aplicar la nueva reforma en aquellas empresas que estén dispuestas a participar de antemano a instaurar esas normas, en vez de esperar la aprobación parlamentaria del proyecto de ley correspondiente.
Para comenzar, pretende restringir las subidas salariales del sector ejecutivo de las grandes compañías, para en su lugar aumentar la contratación juvenil. Además, impondrá un nuevo sistema de percepción salarial en base al rendimiento.