Placas en homenaje a las víctimas del reclutamiento forzoso de obreros impuestos por Japón durante el periodo colonial, serán instaladas en todo Corea del Sur.
El proyecto será impulsado en colaboración entre organizaciones no gubernamentales de Corea, Japón y Alemania, para ubicar placas de cobre en algunas calles de los pueblos natales de las víctimas, a fin de recordarles en el entorno de su vida cotidiana. En cada placa grabarán el nombre de una víctima, el lugar de nacimiento y la fecha de su muerte.
La idea de instalar estas placas deriva de los Stolpersteine de Alemania, unos cubos de cemento instalados en las aceras, en homenaje a aquellos que fueron deportados y asesinados por los nazis.