La naviera Hanjin ha despedido a unos 600 trabajadores, en lo que se atisba como el comienzo de los despidos masivos que podrían darse a medida que avance el proceso de quiebra de dicha empresa.
Los despedidos son todos trabajadores que actualmente se hallan en altamar, como parte de la tripulación de barcos operados por Hanjin. El despido les fue notificado el jueves 10, pero surtirá efecto el 10 de diciembre.
El armador informó al sindicato de trabajadores que la reestructuración del personal a estas alturas resulta inevitable, debido al empeoramiento del estado financiero de la compañía y al descenso de número de barcos en operación, así como al inicio del procedimiento de cese de actividad de dicha empresa.
La situación es similar en la terminal de Hanjin en el nuevo puerto de Busan, donde 110 trabajadores perdieron el trabajo al cancelarse el contrato con una agencia estibadora a finales de octubre.
Se estima que a raíz de la quiebra de Hanjin, entre 2.000 personas y 10.000 trabajadores perderán su empleo.