La incertidumbre derivada del escándalo Choi Soon Sil y el resultado de las presidenciales de EEUU, entre otros factores internos y externos, se ha traducido en un desplome sin precedentes de la percepción del consumidor, similar al registrado durante la crisis financiera global.
El Banco de Corea dio a conocer el viernes 25 que el índice de percepción del consumidor totalizó en 95,8 en noviembre, nivel inferior al 101,9 de octubre y la cifra más baja desde abril de 2009, cuando cayó hasta 94,2.
Cuando este índice supera las 100 unidades, implica que más consumidores observan con optimismo la economía, y viceversa.
Las estadísticas señalan que no solo ha caído la venta de ropa y alimentos en general, sino también el gasto en viajes y restaurantes. Pero además, los pronósticos indican que los ciudadanos gastarán menos en lo que queda de año y también a principios de 2017, ante el temor de un empeoramiento de la economía nacional.