La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) ha estimado en un 2,6% la tasa de crecimiento de Corea del Sur para 2017, rebajando un 0,4% las previsiones de junio y un 1% sobre las de noviembre de 2015.
Según la OCDE, esta rebaja en las previsiones obedece a la lenta recuperación del comercio mundial, los problemas relacionados con la industria de teléfonos móviles, la actual crisis política del país, los efectos de la reestructuración empresarial en marcha y la Ley Antisoborno, entre otros factores. Como soluciones, propone la implementación de políticas macroeconómicas expansivas y acometer una reforma estructural.
No obstante, la OCDE ha estimado en un 3% la tasa de crecimiento de Corea del Sur para 2018, y en un 3,3% la tasa mundial, al considerar que la recuperación del comercio global ayudará a incrementar las tasas de crecimiento de cada país.