Las principales entidades bancarias públicas del país, tales como el Banco de Desarrollo, el Banco Industrial y el Banco de Exportación e Importación, abandonaron oficialmente el día 12 la Federación de Industrias Coreanas, una de las agrupaciones más vinculadas con el escándalo Choi Soon Sil.
En tanto, la Corporación Financiera de Tecnología y el Fondo de Garantía de Crédito remitieron el mismo lunes los documentos pertinentes para anular su afiliación.
De esta manera, tal como se había anticipado la semana pasada, las entidades bancarias y financieras públicas decidieron salir de la Federación, entidad acusada de intermediación en la recaudación forzosa de fondos, presionando a los grandes conglomerados nacionales a ofrecer financiación para diversas fundaciones opacas o de gestión irregular.
En tanto, diversos agentes del sector privado -los bancos Kookmin y Shinhan- también consideran abandonar la agrupación.