Corea del Sur importará más coches y aviones de origen estadounidense ante la presión comercial del nuevo Gobierno de Estados Unidos, mientras que para superar las fricciones con China, surgidas por el despliegue del escudo antimisiles THAAD, colaborará con otras naciones.
Estos son los ejes principales del paquete de políticas económicas exteriores, anunciado por el Gobierno surcoreano tras la reunión del jueves 26 presidida por el vice primer ministro de Economía Yoo Il Ho. Dichas medidas se centran en gestionar establemente los factores de incertidumbre originados en Estados Unidos y China, las dos naciones más afines a Corea del Sur en términos comerciales.
Para los intercambios Corea-Estados Unidos específicamente, las autoridades de Seúl activarán cuanto antes canales de diálogo sobre comercio e inversiones, además de reducir el superávit por cuenta corriente frente al país norteamericano, ante la posibilidad de que Washington proceda a limitar las importaciones o a designar a Corea del Sur como estado manipulador de divisas. También en esta línea, barajarán importar más semiconductores, automóviles, aviones y respuestos de vehículos aéreos de Estados Unidos.
En el caso del comercio con China, el Gobierno aprovechará al máximo los canales de diálogo bilaterales para encontrar una solución a las barreras no arancelarias que el país vecino empezó a imponer desde la decisión sobre la instalación del sistema antimisiles THAAD en territorio surcoreano. Además, colaborará con otras naciones en situación similar, para plantear una solución con las autoridades de Beijing.