La drástica caída del consumo se ha traducido en crisis en la industria de floricultura.
De acuerdo al Ministerio de Agricultura, Alimentos y Asuntos Rurales, y la Corporación del Comercio Agropesquero y Alimentario de Corea, la venta de flores y plantas en los primeros quince días del año cayó un 27,1% respecto al mismo periodo del año pasado.
En cifras, los 1.200 establecimientos afiliados a la Asociación de Floricultores vendieron al por menor en esta primera quincena de enero por valor total de 132 millones de wones.
Esta disminución del volumen de ventas obedece principalmente a la crisis económica que atraviesa el país y a la entrada en vigor de la Ley Kim Young Rang o antisoborno.