El Tribunal Central de Seúl anunció el jueves 2 la cancelación del programa de reestructuración empresarial de la naviera surcoreana Hanjin Shipping, al estimar su recuperación como imposible.
En agosto de 2015, el mayor armador surcoreano presentó una declaración de quiebra y solicitó entrar en administración judicial, después de sus bancos acreedores dejaran de ofrecerles crédito para paliar la crisis de la compañía.
Mientras, la naviera surcoreana anunció el día 2 la venta de gran parte de sus activos de la terminal Long Beach, EEUU, por valor de unos 72,5 millones de dólares.
Sin embargo, tras analizar su viabilidad, la Justicia decidió declarar en bancarrota a la naviera Hanjin, al afirmar que el beneficio que podría obtenerse al vender la empresa sería superior al coste de mantenerla operativa.