Corea del Sur impulsará una reforma de ley para recomendar a los consumidores que desistan de usar ciertos productos con defectos o averías graves, como hizo con el Galaxy Note 7 de Samsung, antes de que el fabricante llame a su retirada o revisión.
A tal efecto, reformará la Ley de estándares de seguridad de productos, que actualmente impide al Gobierno realizar recomendaciones de este tipo, si bien sí permite a los fabricantes suspender la venta o suministro.
Sobre el problema con los teléfonos Galaxy Note 7, la Agencia Coreana de Tecnología y Estándares dio a conocer que reforzará el control de calidad de las baterías para garantizar una mayor seguridad. Concretamente, establecerá un marco legal que faculte al Gobierno a exigir a los productores presentar muestras de repuestos que, como las baterías, derivan de terceras empresas dificultando que las autoridades puedan realizar pruebas de calidad.