La Oficina Nacional de Estadística ha revelado por primera vez el índice general de calidad de vida de Corea del Sur, indicador que empezó a calcular para complementar otros datos macroeconómicos, como el producto interior bruto.
Así, en 2015, el índice general de calidad de vida de los surcoreanos marcó 111,8 puntos, nivel que supone un ascenso del 11,8% respecto a hace una década. Sin embargo, esta mejora no llega ni a la mitad del PIB per cápita, que durante ese mismo periodo aumentó un 28,6%, lo que significa que el crecimiento económico no siempre garantiza una mejora de los estándares de vida.
En particular, la Oficina Nacional de Estadística advirtió que la calidad de la vida familiar y comunitaria retrocedió respecto a hace 10 años, debido al aumento de hogares monoparentales y de ancianos que viven solos, y también de la tasa de suicidio. La mejora también fue mínima en cuanto a empleo y nivel salarial.
En cambio, la calidad de educación y los estándades de seguridad pública mejoró relativamente, aunque persisten tanto los altos gastos en educación privada, como la inseguridad que sienten los ciudadanos, sobre todo desde la tragedia del ferri Sewol.