Mientras continúa desde el segundo semestre de 2016, por más de sesi meses, el encarecimiento de la canasta familiar básica; la tasa inflacionaria alcanzó el marzo su nivel más alto en cinco años y dos meses, con una constante subida del precio de los productos agropecuarios íntimamente relacionados con la dieta de los ciudadanos.
El precio del huevo -por ejemplo- está de nuevo al alza, después de bajar y estabilizarse al terminar la fiesta del Año Nuevo Lunar, y el miércoles 5 llegó a 7.509 wones por cada cartón de 30 unidades; con un aumento de 200 wones respecto a hace un mes, pero de más de 2.000 wones en comparación a hace un año.
Otro producto cuyo precio no baja es el pollo, que debido a la propagación en Corea del virus de la gripe aviar altamente patogénica, sufrió una severa escasez de oferta. En concreto, cada kilo de carne de pollo se vendió el día 3 a 1.500 wones, lo que supone un incremento del 50% respecto al mismo periodo de 2016. En tanto, el descenso del precio del pollo en el mercado se encuentra en estancamiento, desde que a principios de marzo se disparase hasta alcanzar 2.200 wones por kilo, y luego caer para mantenerse en 1.500 wones.
Las verduras también siguen caras, siendo las que más subieron de precio los nabos, la cebolla y el ajo pelado, respectivamente, con aumentos del 60,8%, 33,4% y del 27,4%.
En este ambiente, los precios al consumidor experimentaron en marzo el mayor ascenso en cuatro años y nueve meses, al subir un 2,2%.