El brote de gripe aviar que recientemente azotó el país dejó consecuencias sin precedentes para los granjeros y encareció la cesta de la compra. Por tanto, el Gobierno ha adoptado una serie de medidas para evitar posibles nuevos brotes.
Así, unos 25 millones de gallinas fueron sacrificadas, elevando drásticamente el precio de los huevos hasta el día de hoy, que han subido un 40% respecto a hace un año.
Ante estas circunstancias, el nuevo plan gubernamental propone elevar a 'grave' de forma inmediata el nivel de alerta en caso de confirmarse algún brote de gripe aviar en criaderos durante la temporada invernal, al tiempo de incrementar la cooperación público-privada con el Ejército desde la etapa inicial, para sacrificar a las aves afectadas.
Tampoco autorizará la concentración de granjas en una misma zona, para prevenir contagios masivos, y establecerán como requisito obligatorio ampliar la dimensión del terreno para cada gallina, de los 0,05㎡ previos hasta 0,075㎡.