Corea del Sur firmó un contrato con India para exportar proyectiles móviles desarrollados con tecnología nacional al comprobarse la potencia de fuego y la eficiencia de estos.
De acuerdo al contrato, el Gobierno indio adquirirá 100 unidades del equipo de artillería autopropulsada K-9, por un monto equivalente a 700.000 millones de wones. Así India se convertirá en el cuarto país en contar con esta arma militar surcoreana tras Turquía, Polonia y Finlandia.
Corea acelera sus proyectos en India relaciondos con la industria defensiva, como lo son la construcción de barcos militares y la exportación de los proyectiles autopropulsados.
De esta manera ambos países ampliarán su cooperación tanto económica como diplomática y de seguridad. Al mismo tiempo a India le servirá de base para destacar su presencia frente China en el conjunto de la región asiática.