El total trimestral de desempleados mayores de 65 años ha superado por primera vez las 100.000 personas, llegando a la mayor tasa de paro de su nivel en siete años.
La Oficina Nacional de Estadísticas ilustra al respecto que entre enero y marzo de este año, los mayores de 65 sin trabajo sumaron 123.000 personas, cifra que supone un aumento de 31.000 parados respecto a hace un año. Asimismo, es el más elevado desde marzo de 1999, año en que empezaron a elaborarse estadísticas relacionadas y en cuyo tercer trimestre, los desempleados de edad avanzada apenas contabilizaron 8.000 ciudadanos.
De este modo, la tasa de desempleo entre los mayores de 65 marcó durante el primer trimestre de 2017 un 6,1%, siendo este porcentaje el mayor en 7 años, después del 6,5% registrado entre enero y marzo de 2010.
La causa principal del creciente desempleo entre los mayores de 65 es el incremento de población de esa franja de edad, que entre 1999 y los tres primeros meses de 2017 mostró un aumento constante, de 3.244.000 a 7.102.000 personas, más del doble.
En tanto, otro factor decisivo es el ascenso del número de ciudadanos de edad avanzada que retorna al mercado laboral por falta de recursos o por carencias en el sistema de seguridad social, mientras que carecen de ofertas adecuadas para ellos.