Una de las políticas prioritarias del nuevo Gobierno es garantizar un contrato fijo a aquellos trabajadores con contrato temporal, tendencia que ya está empezando a calar tanto en el sector público como en el sector privado.
Así, la compañía de telecomunicaciones SK decidió recientemente ofrecer un contrato fijo a sus 5.200 empleados temporales, mientras que el banco Nonghyup y el Grupo Lotte también anunciaron el mismo plan.
No obstante, la reacción de la patronal y del sector laboral no ha sido tan positiva. Mientras el primero insiste que esta exigencia del Gobierno complica la situación financiera de las empresas, y que no es tan importante el tipo de contrato, sino la diferencia salarial entre pymes y grandes empresas; los sindicatos afirman que la prioridad es que aquellos empleados que realizan el mismo trabajo cobren lo mismo, al margen del tipo de contrato.