El Ministerio de Territorio, Infraestructura y Transporte de Corea del Sur ordenó el lunes 12 la retirada de 238.000 vehículos de 12 modelos fabricados por Hyundai y Kia, tras confirmar cinco diferentes tipos de fallos.
Previamente, el 29 de marzo y el 21 de abril, la cartera recomendó adoptar esta medida de aquellos que pudieran tener problemas de seguridad. El conglomerado respondió que los inconvenientes descubiertos no afectaban a la seguridad del conductor pero, de ser necesario, ofrecería un cambio de repuestos y reparación gratuita.
Ante esta situación, el Ministerio decidió finalmente forzar una retirada obligatoria, tras abordar el caso en audiencia pública, ante el riesgo de algunos defectos como apagados repentinos de motor o expulsión de llantas en los modelos Genesis, Equus, Mohabi, Avante, i20, Sorento, Carnival, Santa Fe, Tucsan, Sportage y Sonata.