Gobierno y oficialismo buscan aumentar los impuestos a los más acaudalados y en particular incrementar la carga fiscal sobre sucesiones y donaciones, para controlar más estrictamente la "transmisión de la riqueza".
Actualmente, si una persona hereda 10.000 millones de wones en Corea del Sur, la tasa impositiva teórica sería de 4.540 millones de wones. No obstante, en la práctica ese importe se queda en 4.220 millones de wones, por la deducción del 7% que estipula el reglamento, en caso de declaración voluntaria por parte del legatario.
Esta norma entró en vigor en 1982 para facilitar la transmisión de bienes, pero 30 años después de su implementación es criticada por favorecer la "transmisión de riqueza".
Al respecto, el Gobierno baraja reducir del 7% al 3% la deducción del impuesto sobre suceciones, con lo que estima aumentar los ingresos unos 140.000 millones de wones. Además, valoran elevar del 20% al 25% el impuesto al beneficio por transferencia de valores en accionistas mayoritarios.
Además, para controlar mejor la ocultación de bienes en el extranjero, podrían disminuir de 1.000 millones a 500 millones de wones el monto mínimo sujeto a declaración de bienes fuera del país.